Una retirada vergonzoza
Oscar Aguad denunció que el gobierno de Juan Schiaretti pretende “atar de manos a la futura gestión”, en alusión a los casi 1.400 cargos jerárquicos que el concursará durante este año.
En el marco de conversaciones con integrantes de su equipo manifestó: “Este gobierno en retirada pretende atar de manos a la futura gestión y asegurar el empleo de sus múltiples funcionarios, concursando cargos que son de eminente naturaleza política y un resorte del futuro titular del Poder Ejecutivo para llevar adelante el programa que sostenga frente al pueblo”.
Continuando con la crítica expresó: “Los concursos que pretenden llevarse adelante dejarán instalado en el Estado al aparato del partido peronista que, de consumarse esta vil maniobra, deberá ser sostenido económicamente por todos los cordobeses.”
“Los cargos de Directores y Subdirectores producto de estos concursos amañados tendrán una duración de 5 años, es decir que cubrirán la totalidad del mandato del próximo gobernador. Este gobierno en retirada exhibe su componente autoritario ya que no se trata aquí de reclamar posiciones para uno u otro partido, sino de permitirles a los funcionarios electos las herramientas necesarias para cumplir con el mandato popular.”
Por otra parte manifestó, “Unión por Córdoba ha incumplido el ingreso por idoneidad a una Administración que ha convertido en una Unidad Básica y ahora intenta promover estos procedimientos para los cargos superiores en coincidencia con su retirada del poder luego de haber obtenido el tercer lugar en las últimas elecciones generales, una circunstancia inédita para un partido de Gobierno.”
“La acción del gobernador Schiaretti es antidemocrática por que impide la plena realización del mandato que el pueblo de la Provincia encargue al próximo Gobierno. De prosperar estos concursos, el próximo gobernador podrá nombrar a los Ministros, los pocos Secretarios y Subsecretarios y un puñado de Directores Generales.”
Finalmente consideró: “Si la asociación de un partido con el Gobierno merece impugnación, mucho más debemos reprobar que pretenda confundirse el Estado con un partido político que ya perdió los favores del electorado. En definitiva, el Gobierno Peronista intenta un estentóreo manotazo a los recursos del Estado para coartar la democracia, entorpecer el cambio y mantener su clientela a costas de todos los cordobeses.”