Decretos de Necesidad y Urgencia y Facultad de Fijar impuestos
Sesión 09/04/08
La facultad de fijar impuestos es una prerrogativa gravísima porque se trata de que el Congreso autoriza a echar mano a la propiedad privada del contribuyente. En este caso, la exacción que se realizar a partir de los impuestos es una exacción legítima. Nuestra Constitución le ha dado al Congreso de la Nación esta grave facultad de autorizar a apropiarse de la propiedad privada de los contribuyentes. Esta es una de las razones por las cuales la Nación está en conflicto con el campo en este momento. Casualmente, el tema de la fijación de los impuestos. Por eso la función más grave de la República y la del Congreso es autorizar la exacción a los contribuyentes.
En el año 2006 este Congreso aprobó una hoja de ruta que mandó el Poder Ejecutivo donde decía cuál era su plan de gobierno para 2007. Consecuentemente, la ley impositiva decía cómo se iban a usar los recursos del Estado para financiar ese presupuesto. Nosotros tuvimos que analizar esa hoja de ruta del Poder Ejecutivo, analizamos la propuesta que mandaba el PEN, aprobamos el gasto que sugería el PEN, es decir que ejercimos un control previo sobre lo que el PEN quería hacer y quería gastar; y lo autorizamos a financiarlo. Ese es el esquema institucional de nuestra Constitución.
Pero resulta que por alguna cuestión el Gobierno recaudó mucho más de lo que previó para 2007. Y si les sobró la plata de los gastos que decía que quería financiar, el PEN tiene solamente dos vías: o le devuelve la plata a los contribuyentes porque le sobró y resultó excesiva la exacción o pide autorización al Congreso para afectar esos recursos en otros gastos. Pero esto es lo que soslayó el Poder Ejecutivo. No pidió la autorización del Congreso para efectuar los gastos, es decir que le impidió al Congreso el control previo sobre el gasto que tenía que efectuar.
Si la mayoría oficialista se deja quitar esta prerrogativa fundamental del sistema este Poder ha abdicado. Es imposible que nosotros abdiquemos de la función máxima que es controlar previamente el gasto y autorizar la exacción a la propiedad privada para financiar el gasto que se propone el Gobierno. Esta cuestión debe ser revistada por la mayoría. Es muy grave institucionalmente esta delegación de poder. No ejercemos el poder y por eso el Congreso de la Nación ha pasado a ser un mero refrendatario, porque nos han quitado la función fundamental, que es verificar el gasto, autorizarlo y autorizar la fuente de financiamiento del gasto.
Les aseguro que este año va a pasar exactamente lo mismo, porque se ha subestimado la recaudación. No advierto cuál es la estrategia del Gobierno ni la picardía de esconder la hoja de ruta, que no es más que la información que necesitan los ciudadanos, los inversores, el país, para saber cuál es el plan de Gobierno. No se puede ocultar el plan de gobierno. La función esencial de quien gobierna es decirle a la ciudadanía cuál es su plan, qué es lo que va a hacer durante el año. Si esconde el 37 % del gasto está escondiendo la mitad de su plan de gobierno. Estas son las cosas que nos ponen en las dificultades actuales, cuando desgraciadamente tenemos que enfrentar un conflicto entre todos que ha quitado credibilidad al Gobierno.